"-¡No, no lo hagas!"
Alguien gritaba... Gritaba mi nombre. ¿Por qué tantas lágrimas?
Abrí los ojos. Estaba empapado en sudor. No comprendía nada... ¿quien me llamaba? Mi respiración era agitada, me costaba enfocar la vista en la oscuridad bañada por la luz de la luna.
Noté una presencia, algo a mi lado. Giré la cabeza lentamente. Era una silueta. "¿Es una mujer?" Me preguntaba. Estaba tumbada al lado mío, en la cama, desnuda. El pelo... Era largo, llegaba por debajo de su cintura, pero, había mechones cortos, otros semi largos, incluso, una zona sin pelo. ¿Quién era esa persona?
Tenía miedo, me levanté y le di la vuelta... no tenía "cara". No habían ojos, ni boca, nariz, cejas, nada...
El miedo me paralizó. No podía moverme. Miraba aquel "rostro" inmutable. Grité, cerré los ojos. LLoraba. Nada se movía, no se sentía un ápice de movimiento. Abrí los ojos lentamente, lleno de temor. No había nadie. La marca de una silueta se veía en las sábanas. ¿¡Qué coño ocurría!? Me levanté, desesperado, gritando. Me dirigí hacia el baño y me miré al espejo. No podía ser, debía de ser un sueño.
Ahí estaba Yo, frente al espejo. Atemorizado, empapado en sudores. Mi cara estaba desfigurada por el miedo. Aquel no podía ser yo... Me seguía mirando al espejo, pero, de repente, mi Yo reflejado en el espejo se irguió y sonrió... Un estado de shock evolucionaba en mi. Aquel "Yo" atravesó el cristal, me agarró de la garganta y pegó su frente contra la mía.
¿Ese era Yo? Sus ojos, uno era completamente negro, otro, completamente blanco. ¿Qué coño era eso? Estaba tan cerca mío... Su boca semi abierta esbozaba una sonrisa. Me echaba el aliento en la cara; podrido...
-¿Por qué no luchaste?¿Por qué lo dejaste escapar?¡Esa cara no debería estar vacía!
Su voz, era "oscura", como la mía, pero, con un ápice de ira y un deje gutural. Apretaba más su cabeza contra la mía. Dolor.
-¿¡De qué coño hablas!?
Escapé de aquel estado de shock. Estaba enfadado, preso de la ira, sin saber por qué. Aquel ser dejó de darme miedo. Por alguna razón, me daba pena, asco.
-¡Lo sabes perfectamente!¡No luchaste!
-¿Qué? ¡Luché!¡¡Luché!!
-¡NO!
Apretó más mi garganta. Dió un grito espeluznante y me arrastró por el espejo...
Todo estaba oscuro, pero había una pequeña luz a unos pocos pasos míos. Él estaba detrás de ella, mirándome.
-¿Qué es eso?
-Aquello por lo que debiste haber luchado...
Me acerqué, lleno de temor, poco a poco. El me seguía mirando con esa horrible sonrisa. ¿Qué podía ser aquello?¿Podría ver aquel rostro que faltaba? LLegé enfrente de la esfera, de Él. Tenía miedo de lo que podría llegar a ver. Cogí aire. Me agaché lentamente hacia la esfera. Tenía la palabra "FELICIDAD" grabada. Miré, pero... Era otro espejo, mi cara se reflejaba en ella, pero también lo que tenía detrás. Una figura estaba detrás mío. Miré hacia detrás. Imposible. Era ella, mirándome, llorando. ¿Qué hacía aquí? Mi respiración se corto. Me giré.
-¿Que significa esto?
Me miré. Aquel "yo" alzaba la mano, ella gritaba. Su mano cayó contra mi reventando mi cara conta la esfera...
"¡¡No, no lo hagas!!"
"¡¡Howl!!"
Abrí los ojos. Estaba empapado en sudor. No comprendía nada... ¿Que acababa de ocurrir? Un momento... Veía el cielo. Palpé el suelo... Césped. Un prado. El frío me azotaba el cuerpo. Estaba desnudo. Miré a mis lados, pero no había nadie, ni nada. Estaba solo.
Me levanté. Estaba llorando... ¿por qué? Miré hacia el cielo, grité...
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