miércoles, 27 de junio de 2012

Dark Howl (2)

Me desperté, estaba todo oscuro. Como no... Así era mi mente, mi corazón, mi alma y todo lo que me conformaba. Debía de estar comodo, pero, ¿por qué diablos no lo estaba? Y joder ¿Dónde coño estaba?

-¿Sorprendido?
-Tú... ¿Sorprendido de qué?
-¿No sabes dónde estas?
-¿Por qué se supone que debería saberlo?
-Jaja, es tal y como tu piensas, es tu interior, toda esta oscuridad...
-¿Y de qué debería sorprenderme? Como tú dices, es tal y como yo creía...
- Puede que no tanto... Intenta encontrar una salida, vamos...

Sonreí, pensé que la encontraría enseguida, y le cerraría la boca... Pero no.
Primero caminé, pero, no encontraba nada, era oscuridad, solo oscuridad. Empezaba a encontrarme nervioso, vamos, debía de haber una salida. Debía de haberla.
Empezé a correr, sin saber muy bien por donde. Solo oscuridad... Empezaba a tener miedo, verdadero miedo... ¿de verdad todo aquello estaba en mi interior, era yo? No, no podía ser.

Corría, cada vez más deprisa. Me tropecé, no se muy bien con qué. Caí de boca. Me levanté y me puse sobre las rodillas. Comenzé a llorar de forma desesperada contra el suelo, golpeándolo. Lo golpée, no sé cuanto tiempo, hasta que mis manos sangraron... Y no paré de llorar... En ningún momento...

-¿Por qué lloras?
-No puede ser... ¡No! ¡No joder! Yo noy así... no puedo ser así... ¿de verdad...?
-De verdad eres asi, no hay esperanza en tu corazón. Estás perdido, echo mierda. No hay futuro ni alegrías, no hay nada. Solo sufrimiento, dolor y melancolía.

Aquel ser reía, reía y reía... Una risa burlesca, pero a la vez enfadada.

-Muere de una vez...

Se oyó un aullído... una sombra todavía mayor se vió a lo lejos. Ojos rojos me miraban. LLenos de odio y dolor.

-No...
-Sí...

Otra risa estridente se oyó. Me levanté, corrí. Como nunca, con aquella figura tras de mí...

-No hay salida, deja de correr.

Pensé en sus palabras... ¿Y si tenía razón? Para qué seguir corriendo, no había escapatoría...
Me volví a tropezar. Joder... Miré hacia atrás, allí estaba...
¿Iba a morir? ¿Ya? Que mas dará, no había esperanza, futuro ni nada para mi... Nada...

Pero entonces, en un repentino suspiro, te ví.

Allí estabas de pie, a unos metros de mi...

Tenías los ojos cerrados...

Estabas allí, desnuda, abrazada sobre ti misma...

No sé muy bien lo que ocurrió...

Me levanté, corrí, aquella bestia tras de mí.

Me agarraba, y con sus "zarpas" me destrozaba.

Pero alzé los brazos,

Hize el mayor de mis esfuerzos, le dejé "mi vida" a aquella bestia para que la consumiera.

Pero ¿Y qué?

Como decía,

Alzé los brazos, y te abraze...

Y la oscuridad desapareció...

El cielo azul, claro como la nada, como el todo.

Y allí estaba yo...

Y allí...

Estabas tú...



No hay comentarios:

Publicar un comentario